Querida Creída:
¿Sabes qué es lo mejor del verano? Que bajan las reuniones y sube la temperatura… y con ella, nuestro riesgo de quemarnos (literal y emocionalmente).
Nuestra provocadora ya ha terminado su gira (¡aleluya!), y eso nos ha dejado un huequito de calma para inventar. Y como hace mucho que no os escribimos, aquí van nuestras recomendaciones para que este verano no termines tirada en el sofá hecha un ovillo de agotamiento.
Cada vez que alguien te diga algo desagradable… sonríe.
Sí, sí, has leído bien. Esa sonrisa no es debilidad, es poder. Porque mientras tú te ríes, el cortisol (esa hormona del estrés que nos tiene al límite) no hace de las suyas. ¿Te cuesta? Claro que sí, ¡si es la más difícil! Pero es la más efectiva.
Responde con un “¿sí…?” acompañado de sonrisa. Es como no responder, pero con clase y sin perder la energía. Pruébalo hasta el 1 de septiembre, como mínimo.
Ahora mismo, cuando termines de leer este punto, escribe UNA cosa que vas a dejar de hacer ya.
Sí, una sola. Porque si te digo “delega”, vas a mirar al techo y seguir cargando con todo. Pero si te digo “elige una cosa que no harás más”, seguro que te viene algo a la cabeza.
Ejemplos rápidos: que otros recojan la mesa, que decidan el plan tus amigas, que tus criaturas se hagan su cena. Que no se te caiga la corona por eso 👑.
Cada día, sin excusa, haz algo que sea solo para ti. Punto.
Un paseo sin móvil, una copa de vino, una siesta épica, lo que te dé la gana. Pero hazlo. Porque si no, llega la noche y te dices: “por todos los demonios, si hoy no he hecho nada por mí…”
Y tú eres prioridad. Y te lo mereces.
Comparte este post si sabes que puede encenderle la chispa a otra Creída. Eso también es amor del bueno 💌.