Por mucho que insistas en cambiar algo, Creída, lo siento, no va a suceder. ¿Y sabes por qué? Te lo resumo en 5 frases explosivas:
1️⃣ Porque el verbo “tengo” no nos vale para nada y es uno de los que más utilizamos. Si no lo cambias por un decidido “voy a”, ni tu mente ni tu cuerpo se moverán un milímetro.
2️⃣ Porque nuestra zona de confort es como ese sofá viejo: ¿destrozado y feo? ¡Por supuesto! ¿Cómodo? ¡Como ninguno! (El mío ya tiene casi 20 años, ¡y sigue siendo un imán!).
Cuando lo cambias es cuando te das cuenta de lo estropeado que estaba
3️⃣ Miedo al Fracaso: ¿Por qué arriesgarse si hay posibilidad de tropezar? Para riesgo, los que me pegaba de joven, ¡ahí sí que no había miedo!
4️⃣ Falta de Claridad: ¿Cambiar? ¡Claro que sí! Pero… ¿para qué? 🤔 (Es como ir al supermercado sin lista, ¿no te parece?)
5️⃣ Resistencia Mental: Mi mente me dice, «¡Ni lo intentes!» Más terca que yo misma cuando me da por algo.
6️⃣ Hábitos Arraigados: «No sirvo para eso»; «eso no se me da bien»; «yo hago de todo menos hacer deporte» (bueno, yo diría: «quítame todo menos el jamón»).
Pero aquí van 5 razones de peso, y como soy una nómada del cambio y me aplico el cuento, tal vez te convenzan:
✅ Anota qué quieres cambiar, qué te lo impide (o quién) y qué harás para solucionarlo.
✅ Divide tu objetivo en tareas diarias manejables, mételas en tu agenda y apúntalas, que si no, tu cabeza se va a olvidar de ellas.
✅ Rodéate de personas que aplaudan tu crecimiento, aunque te advierto que muchas (incluyendo a tu familia) no estarán de acuerdo con estos «cambios repentinos». «¿Ahora qué te ha dado por cambiar de repente?», te dirán. Puedes responderles que me lees por las mañanas.
✅ ¡Celebra! Reconoce tus logros, alma mía, y de vez en cuando, date un homenaje (bueno, aquí yo me paso un poco, ¡casi celebro todos los días!).
✅ Elige cambios uno a uno: podemos hacerlo todo, pero no todo a la vez (y esto va especialmente para nosotras, las mujeres, que siempre queremos conquistar el mundo de golpe y porrazo). Es una sobrecarga poco útil.
Cambiar hábitos es como abrir un paquete de snacks con guantes de boxeo🥊 Pero aceptamos el desafío, ¿no es así?
Así que cuéntame, ¿cuáles son tus snacks favoritos? 😎
El mío son las Pringles, y el hábito que cambiaré es dejar de decirle tanto a mis amigas que se cuiden más, ¡y empezar a hacerlo yo misma!
¿Qué opinas? ¿Hay algo más que quieras ajustar?
Fdo: La provocadora (Yolanda)
Te abrazamos, Creída. El equipazo de el club de las Creídas
(Isabel, Elena, Yolanda, Chus y Fernando)
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